Economía


            - Impuestos eclesiásticos - Diezmos
            - Estadística de producción
            - Primicias
            - Tazmías
            - Censos al quitar
            - Comptos de los Reyes de Navarra
            - Tesorería





Impuestos eclesiásticos
Diezmos

Los Diezmos eran un impuesto que se pagaba a la Iglesia y correspondía al 10% de todos los productos del campo y las viñas, cifras muy importantes en el caso de los labradores. También los artesanos pagaban el diezmo.

Disponemos de dos libros: el primero corresponde al periodo 1569-1635 y el segundo al periodo 1738-1789. En los archivos que se pueden descargar aquí solo hay una parte de la información. También están disponibles los censos completos para periodos determinados.

También pueden descargarse documentos sobre el reparto de los diezmos (tanto el documento original como el estudio por porcentajes) y una sentencia de 1821 sobre el mismo tema.

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Estadística de producción

Estas estadísticas indican año tras año las cantidades que se cosechaban de los distintos productos del campo y nos permiten clasificar los años buenos o malos para los cereales y el vino, que casi nunca coinciden.

En los documentos que se pueden descargar aquí se estudian las estadísticas de producción del período 1569-1836.

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Primicias

Las Primicias eran una parte que se separaba del Diezmo y servían para atender a los gastos de mantenimiento de las parroquias, por lo que se llevaba de estas una contabilidad aparte de forma muy minuciosa. Aquí se expone una parte de un documento original de 1777.

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Tazmías

Al suprimir los Diezmos surgieron problemas financieros y para garantizar el sostenimiento de la Iglesia se creó un nuevo impuesto: las tazmías, que nos permiten conocer la producción de aquellos años.

Desde aquí se puede descargar un libro de tazmías original de 1802.

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Censos al quitar

Los Censos al quitar equivalían a los actuales créditos hipotecarios y no tenían fecha de amortización. Gravaban a la finca hipotecada y el dueño de cada momento se hacía responsable del pago. Estos censos los concedían la Iglesia, los conventos, los Ayuntamientos y los particulares que disponían de dinero. En los casos que se estudian los concedían las parroquias de Santa María y Santiago. Daban un interés fijo y equivalía a una renta de por vida mientras no se amortizaban.

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Comptos de los Reyes de Navarra

Los Reyes de Navarra crearon un organismo fiscal llamado Cámara de Comptos para el control de su economía. Una vez recopilados todos los documentos, se han confeccionado 54 libros que abarcan la contabilidad del Reino de Navarra desde el año 1092 hasta el 1501 y que constituyen la joya del archivo de Navarra.

La ciudad de Pamplona era del Obispo y como el Rey no tenía palacio allí, tenía que ir desplazándose por aquellos castillos que eran de su propiedad en los distintos lugares del Reino, entre ellos Sangüesa. Esto originaba unos gastos de su sequito que se van reflejando continuamente en los libros.

Hemos clasificado los gastos según varios conceptos en 40 tablas distintas para facilitar su estudio y control. En este trabajo he informatizado más de 4.000 asientos, aunque los correspondientes a la Merindad de Sangüesa son más de 10.000. Por ellos sabemos que la Merindad tenía 37 castillos, casi todos con guarnición.

Aunque este trabajo en un principio se orientó a los escritos referidos a Sangüesa, posteriormente se amplió con todo lo referente a los pueblos de la Merindad (por eso no coinciden los números de asientos con las fechas).

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Tesorería

Este trabajo nos abre el camino para ver como funcionaba el Ayuntamiento de Sangüesa. Se trata de los libros de caja, donde se relacionan los ingresos fijos (molinos, arrendamientos, censos concedidos...) y los gastos (diferenciando los gastos ordinarios de los extraordinarios), consiguiendo un equilibrio entre gastos e ingresos.

Una vez al año el censor va comprobando partida por partida, dando su aprobación o reparos tanto en los conceptos como en las cantidades y haciendo devolver el dinero al depositario por aquellos gastos que no han sido debidamente justificados. Al final, extiende un acta con todas las incidencias, pero con una letra casi imposible de leer y menos de falsificar. Uno se queda atónito de ver lo poco que escribían pero lo bien que planificaban. En estos archivos se han relacionado unas 80 páginas hasta el año 1551, ya que la totalidad de los documentos serían 673 paginas. También se adjunta un documento de resumen para encontrar los datos más significativos.

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